CAPÍTULO 7: LA VENGANZA
—¡Quinn! Te estuve llamando todo el día, preciosa, ¿qué pasó? Te fuiste en la madrugada de la casa.
Me recibe con un semblante preocupado cuando abre la puerta. Me encantaría decirle ahora mismo que le he mentido, pero sé que si lo hago, por obvias razones no me ayudará con el plan.
—Lo siento, Asher, tuve que salir con urgencia.
Entro a su casa agachando la cabeza y con expresión consternada, tengo que fingir una mentira para que sea creíble.
—¿Qué sucedió? Pareces alte