—¿Adónde fuiste? ¿Por qué estás tan enfadada? ¿Alguien te molestó?
Me encontré con Martín frente al baño. Él agarró mi brazo y me preguntó.
—Fui mordida por un perro loco.
Los ojos de Martín se oscurecieron, recorriendo mi cuerpo con la mirada.
—¿Te está molestando?
Negué con la cabeza. Simplemente me molestaron sus palabras. A una persona tan turca como él, tarde o temprano le pondría los cuernos.
—Entonces, ¿qué pasó contigo...?
Di una patada al suelo con enojo.
—No sabe distinguir entre