BEATRIZ
Ya ha amanecido y sigo sin poder dejar de mirar a Nicola, me parece que fue en una vida pasada cuando despertaba de este modo, luego me follaba tan duro, a tal grado de que algunos días iba a la oficina caminando raro. Detallo su rostro, está completamente dormido, parece estar lleno de paz, como si no rompiera un plato.
No ha envejecido nada, sé que pronto va a cumplir treinta y un años, pero es como si el tiempo jamás le hubiera cobrado factura, sonrío al ver el pequeño corte que tie