Simón miró mi vientre plano con incredulidad, su rostro distorsionado.
—¿Bebé? ¿Teníamos un hijo?
Simón quedó paralizado por varios segundos, y de repente, con un grito de furia, se llevó las manos a la cabeza y retrocedió. Al siguiente instante, propinó un puntapié a Lucía en el pecho.
—¡Te voy a matar!
Simón, furioso, se abalanzó sobre Lucía, montándola y lanzándose a una serie de puñetazos en su cabeza. Lucía no tenía fuerzas para defenderse.
—Señor Guzmán, he estado con usted durante cinco a