POV: Narradora Omnipresente
Lugar: Palacio Dorado – Ala de Enfermería de la Realeza
Sigrid seguía esperando una respuesta de su cachorro, pero él ignoraba sus acciones o palabras. De repente, Fenrir rompió el silencio.
—Tengo que ir buscarla —gruñó el joven, intentando quitarse las mantas de seda. Sus piernas, ahora largas y desacostumbradas a su propio peso, temblaron—. Ella es la única que sabe qué piezas faltan en el tablero. Ella es la única que puede protegernos.
—¡Fenrir, detente! —gritó