TELÉFONO SONANDO
Tomo el teléfono con mis dedos temblorosos y me excuso, alejándome del ángel de ojos azules.
"Yo: ¡Peter!"— Respondo al llamado, dando gloria a los cielos.
"Peter: ¿Me llamaste?"
Sí, lo había llamado, pero la llamada se fue al correo de voz.
"Peter: ¿Fue algo con los bebés?"— preguntó como un hermano preocupado. "¡Puedo volver ahora mismo si quieres!"
"Yo: No, los gemelos están bien, en realidad te llamé para ver si me podías hacer un favor..."
"Peter: ¡Por supuesto que