La princesa se removía incómoda en sus pensamientos, el camino hacia su hogar sería largo para estar demasiado tiempo en silencio pero la ausencia de su compañero se sentía hasta en sus huesos, un dolor extraño trepaba por sobre su piel haciendola sentir enferma y debilitada...gran problema ,ya que no llevaba ni unas horas lejos de su lobo.
—¿Te sientes mal?— preguntó Adam—te ves pálida.
—Bebe un poco de agua—el vampiro le acercó un poco que tenía guardada seguramente para ella y aceptó, esperan