—¿En qué momento pensaste que me lo podías ocultar?
De momento su figura era oscura y se encontraba apoyado sobre una de las paredes que conformaba el cuarto, Zeus jamás hubiese creído que tanto como deseaba a su mate y la había soñado, por culpa de sus impulsos más que nada de su parte humana ya estaba al borde de perderla.
—No es mío...—aseguro él tranquilo.
—Tienes a una embarazada presa en tu manada......¿Cómo se te ocurrió algo así?
—No lo entiendes....—sus ojos finalmente la enfrentaron de