Corazón en Custodia. Capítulo 28: No somos James
Sandy se recuperó satisfactoriamente de la faringitis que la atacó y regresó a ser la misma de siempre, letal, seria y con la actitud a punto de patearle el trasero a Steve.
Entra a la oficina de Steve para entregarle su almuerzo, porque tiene tanto trabajo acumulado que no quiere salir de la oficina, al verlo con el teléfono pegado a la oreja y el ceño fruncido, piensa que es algo serio, pero cuando se despide y suspira cansado sabe que es algo que no quiere hacer.
—¿Malas noticias? —le dice d