Capítulo 35: Tengo que vivir...
Riccardo le hizo el amor encima de aquel escritorio, se volvió a entregar a ella pidiendo a Dios que les diera una oportunidad más, solo una más de algún día volver a ser felices. Era una despedida, pero también era una declaración de amor eterno.
Una hora después, abrazados en la alfombra persa del despacho. Alguien tocó la puerta rompiendo ese instante que Riccardo deseó que fuese eterno para ellos.
Riccardo vistió su ropa sin explicarle a Sabrina lo que vendría a continuación.
-Me tienes dec