Natalia.-
En el momento en el que Jacob mencionó eso mi sangre se congeló, esas palabras, era oficial él nunca me aceptaría con una hija y menos con una de un hombre desconocido, pude ver el desprecio en su mirada al hacer esa aclaración y sentí como si mi corazón se encogía oprimiendo mi pecho, lo peor de todo era que no podía juzgarlo, no podía odiarlo porque si yo estuviera en su lugar no aceptaría una hija de él con otra mujer estando casados.
Si tan solo Leticia logrará encontrar a mi hija