Desde la perspectiva de Adrian
Marcus llamó a las seis y cuarenta y cinco de la mañana, lo que significaba que era malo.
Ya estaba despierto, porque había estado despierto desde las cinco con el estado de alerta específico que precede a las noticias que todavía no has recibido pero que de alguna manera ya esperas. Contesté antes del segundo tono.
—Ha presentado la demanda —dijo Marcus.
—¿Qué y cuándo?
—Ayer por la tarde. Moción para re-examinar el fallo de custodia por motivos de pruebas materi