"Tú no sabías lo que era un beso, le preguntaste a mi lengua y hallaste la respuesta."
David Cotos
Anna camina hacia él, frota sus manos con nerviosismo.
—¡Hola! —le dice Fred sonriente.
—¡Hola! —responde ella.
—Siéntate —le ofrece él, ella se sienta.
La brisa es fría, el viste de suéter manga larga, pero ella está descubierta. La piel se eriza, ante la sensación de dejarse llevar por sus instintos y caer en las redes de aquella pasión inmesurable.
—¿Trajiste el libro? —pregunta ella, de forma