Damon
Tal vez era muy precipitado el hecho de que pedirle a Katherine que me dé un beso, pero al menos no se lo robé, como tenía ganas de hacer. Porque sí, mi mente, mi corazón, el deseo latente que sentía por ella me pedían a gritos que simplemente la besarla sin preguntarle nada, pero yo era un caballero y simplemente no podía invadir así su espacio personal otra vez. Anoche tuvimos muchos inconvenientes después de que yo le robara un beso, porque Katherine se dejó llevar y luego cambió de i