Damon
Katherine y yo hicimos el amor apasionadamente. Me perdí en ella, al igual que ella se perdió en mí. No fue sexo por puro placer, fue sexo por amor. Hicimos el amor. Ella me permitió tocarla, se entregó a mí en cuerpo y alma. Me enamoré de ella una vez más, la amé una vez más y me sentí feliz una vez más.
Ver su rostro lleno de placer me generaba descargas eléctricas en mi cuerpo. Escuchar sus jadeos erizaban mi piel. Nuestra burbuja de amor estaba llena de felicidad e ilusiones. Este