Damon
—No quiero pelear más —pidió Katherine con calma. Su tono era completamente diferente al que ella usó en la cocina. Su otro tono fue despectivo, pero este tono de voz era muy calmado y triste.
Vi en sus ojos su dolor, su angustia y yo no quería ser quien le agrandara esos sentimientos. Katherine sufrió mucho y yo la trataba mal. Me dije a mí mismo que la trataría siempre correctamente, que siempre me encargaría de verla bien y feliz, pero hace un rato perdí un poco la cordura y me dejé