Maksym desapareció de la vida de Alice como ella lo pidió. Ese efecto duró tres días y dieciocho horas. Con total cautela ella se fue llenando de los guardaespaldas del polaco. Fueron las peores tres semanas para ambos. El mafioso no se pudo acercar más a ella porque debía intentar dejar de ser un dictador de su país. Hasta el mismo presidente le pedía misericordia por ellos. Ninguno había visto o tenido contacto con la princesa, pero el solo hecho de que ella abandonara el país sin ser vista,