Y pasó lo que era obvio que tenía que pasar. Alice supo el cambio de guardias en la mansión y tuvo unos perfectos cinco minutos para huir de Maksym. Solo abrió la puerta una vez que fue a buscar la ropa en la oficina del mafioso y la cerró después de poner unas almohadas en la cama en forma de cuerpo. Salió disparada de la mansión siendo lo más sigilosa que podía ser en ese lugar. Muchos dormían y los guardias no estaban dentro de la casa por el cambio que empezaba a suceder.
Alice salió por la