Ambas princesas llegaron al palacio de Charlottenburg. Para Alice, era la primera vez que pisaba Berlín sin ser la sombra de algo oscuro para su padre. Era el único lugar en donde fue tratada como lo que era. Alguien de la realeza y la heredera de la corona.
—Bienvenidas al palacio, princesa Alexia y princesa Alice —saludó el mayordomo—. La emperatriz las espera en su despacho.
Ambas caminaron como las princesas qué eran y nadie miró mal a Alice. Teniendo en cuenta de que llevaba ropa de hombr