Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras observaba cómo los ojos de Salvatore brillaban con una especie de astucia rabiosa, sintió la necesidad de dominar su optimismo. Solo un poco. Su idea parecía demasiado prematura en esta etapa para tomarla en serio.
—Se agradece tu entusiasmo, pero no debemos adelantarnos. Mi sugerencia sigue siendo abstracta. No tengo planes concretos sobre cómo hacer que suceda
—Tendremos un plan concreto— respondió Salvatore con mucha más convicción de la que poseía Amelia— Hay uno







