Desde el primer momento, Derek tuvo un plan que requirió una precisión milimétrica. Siempre fue consciente de que Pavel no se lo pondría fácil su padre detestaba que alguien se atreviera a contradecir sus órdenes, por eso Derek decidió trazar su estrategia con sumo cuidado, dispuesto a llevar a cabo cada uno de sus movimientos con la máxima cautela y determinación. No podía permitirse el lujo de fallar.
Y así, con la astucia de un felino acechando a su presa, Derek movió sus hilos con habilidad