Derek estaba contento con la negociación que se había hecho, pero que la policía apareciera en los galpones no era casualidad, había un soplón dentro de la organización y sus sospechas se confirmaron cuando recibió una llamada de uno de sus contactos en la policía.
El informante le reveló que los Yakuzas sabían de la negociación y que habían enviado a la policía para sabotearla. Él no perdió tiempo y en los días siguientes se dio a la tarea de buscar al soplón.
Después de investigar exhaustivam