Hailey llego a la mansión y parqueo su auto él de seguridad que la conoce le permitió el paso.
Los de seguridad de Hailey se quedaron afuera, el celular de Hailey sonó
era un número desconocido
ella dudo en contestar pero lo hizo
—¿si buenas?
—mi ucraniana
—¡maldito infeliz!, ?que haces llamándome?
—espera no vayas a colgar tengo algo importante que decirte
—me tiene sin cuidado lo que me digas pudrete Santiago
—no me quedaré de brazos cruzados
—eres un arpía venenosa eres un cobarde —dijo ella