El hotel es económico pero bonito, aunque se sentía muy pero muy sola a la vez sintió paz.
Ella se acostó en la cama, se abrigo y quedó dormida entre llanto.
Al día siguiente se despertó a las 11 AM tenía tiempo que no dormía hasta tarde .
Llegó a una línea telefónica, saco la tarjeta de Stuart Buendía, marco su número y llamo.
Atendió una mujer.
—buen día, oficina del señor Stuart Buendía
—si buen día señorita
—¿quién lo busca?
—me llamo Hailey Melnyk
—veré si el señor la puede atender por fav