—Vale, aunque pensé que ya estabas saliendo de la farmacia.
—Solo quince minutos —pidió.
En todo ese corto tiempo que había pedido, la muchacha había logrado comer un poco de lo que le dejó preparado Paul, porque simplemente no lo podía tirar. Incluso cuando él no la estaba viendo, a ella le parecía una falta de respeto botar la comida que una persona había tenido la consideración de hacer. Después de ello, limpió todo como su jefe le pidió y no se fue de ahí hasta que no vio el último centím