CAPÍTULO 36

Pero a la tal Harper no le hizo ninguna gracia, bueno a ella de por sí nada le parecía gracioso. De hecho, era la más creída y con aires de superioridad de la empresa. Muchas veces había intentado seducir a Warrick, pero este la dejó en su lugar vez tras vez ante las insistentes proposiciones indecentes de su secretaria. Si no la había despedido aún era porque hacía bien su trabajo y Harrington había sabido manejar la situación con ella. De lo contrario ya la habría echado de su empresa
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