Las horas pasaron volando, cuando la jovenllegó a casa era más de diez de la noche. Se dirigió de hurtadillas a las escaleras sin hacer el menor ruido posible, lo último que deseaba era tener que someterse al interrogatorio de Warrick. Al final, Madelaine había logrado escabullirse por la ventana de su habitación. No fue fácil saltar de allí hasta el jardín trasero, pero valió la pena todo lo que hizo, a pesar de poner su vida en riesgo. No quiso imaginarse lo que habría pasado si hubiese perdi