Presionó sus labios sobre los de Arianne antes de que ella pudiera reaccionar, entonces bajó hasta su cuello. Ella no podía abrir los ojos y no se atrevía a reaccionar demasiado. La ironía de todo esto era que había conseguido exactamente lo que él quería. Empezaba a sospechar que había conseguido que Aristotle le hiciera pis encima a propósito...
Los jadeos pesados y los suspiros comenzaron a surgir en medio de los ruidos del agua. Continuó durante media hora antes de volver gradualmente a l