Arianne arrojó el fragmento roto que tenía en la mano y se sentó para que la anciana pudiera atender su herida. Accidentalmente había aplicado un poco más de fuerza de la que pretendía para la actuación, lo que resultó en un corte más profundo de lo requerido. El lado positivo era que un dolor agudo era todo lo que tenía que soportar, ya que el sangrado se detuvo sin falta.
Todo este tiempo se preguntó cuándo se mostraría ese cabrón. Sin embargo, mientras esperaba, la somnolencia la conquistó g