Alejandro tomó a la niña en brazos y la arrulló: “Tranquila, tranquila; está bien. Ve a jugar con tus juguetes. Papi estará contigo después de que haya terminado con algunos asuntos pendientes, ¿de acuerdo?”.
Melissa, que ya estaba de humor para denunciar a la persona mala, sollozó antes de quejarse con su voz chillona: “¡Esa abuela golpeó a M-M-Mami! ¡Ella golpeó a mami!”.
Alejandro le pellizcó la mejilla. “Aww, entendido. Papi lo sabe”.
Ver la amabilidad con que Alejandro trató a Melissa ge