Mark vio su figura desaparecer por la puerta, frunciendo el ceño. Ésa no era la actitud habitual de Arianne; la conocía lo suficientemente bien como para saberlo. Ese fue un comportamiento extraño.
Las cosas habrían sido tan simples si Shelly fuera solo su tía, aunque solo fuera. Pero ella era más que eso, desafortunadamente.
Arianne no era del tipo que soltaba rabietas como a ella le gustaba, así que Mark no se atrevió a tomar esto a la ligera. Después de un breve cálculo, Mark decidió que Ar