Mundo de ficçãoIniciar sessãoClara
En cuanto llegamos a la mesa del comedor, casi me arrepentí de mi decisión. No solo había un invitado, sino que Calvin también estaba sentado. Mi corazón empezó a latir con fuerza y sentí que se me cortaba la respiración. Podría haber cenado en mi habitación, no entre desconocidos.







