Capítulo 21
Me arrodillé entre sus piernas, sintiendo su erección latir bajo la tela. Lo miré hacia arriba, y su respiración ya estaba acelerada. Me temblaban las manos, pero lo deseaba demasiado como para detenerme.
—Uff te ves tan preciosa cuando te alistas —murmuró con voz ronca.
—No me pongas nerviosa — sonreí.
Abrí su pantalón lentamente, sintiendo su mirada clavada en mí. Cuando liberé su miembro, lo escuché gruñir bajito. Estaba duro, caliente, parecía una roca, no sé cómo soporto la vis