Punto de Vista de Alison
Las luces de la clínica eran demasiado brillantes. Cada parpadeo hacía que me doliera más la cabeza, pero mantuve los ojos abiertos, negándome a apartar la mirada de la cama de Elara. El sanador estaba trabajando rápido en ella ahora, con las manos brillando con una energía lunar constante mientras sellaba las peores heridas.
La respiración de Elara se había estabilizado un poco, pero su rostro seguía pálido y sus labios agrietados por la sangre seca.
Me senté en el bor