Punto de Vista de Alison
Mis piernas parecían hechas de plomo, pero seguí avanzando, con un brazo rodeando con fuerza la cintura de Elara. Ella se apoyaba pesadamente en mí, con la respiración entrecortada y húmeda, y cada paso le arrancaba un pequeño gemido de la garganta. La sangre seguía filtrándose a través del vendaje improvisado en su costado, manchando mi camisa donde nuestros cuerpos se presionaban. No me importaba. Solo necesitaba llevarla a la clínica.
Casi llegamos murmuré con voz ro