—¡Selene, vuelve aquí! —le gritaba Nikolas, mientras ella peleaba con un soldado.
—¡Déjame salir o me aviento por las escaleras! —le exigió al hombre, Nikolas asintió para que la dejara irse, igualmente, estaba prohibido ir más lejos del hospital.
Selene salió y siguió caminando hasta que vió que todo estaba tomado por los soldados de los chicos. Ella tenía los sentimientos encontrados. Nikolas estaba detrás de ella y se suponía que debía estar feliz después de tanto haberlo esperado, pero esta