[Narrado por Mia Blackwood]
El interior del coche se sentía como una olla a presión a punto de estallar. Liam conducía con una furia silenciosa, sus manos apretando el volante de cuero con una fuerza que hacía que sus venas resaltaran. El silencio era insoportable, cargado con la confesión que acababa de hacerme en la fiesta. Su marca. Mi marca.
—¡Eres un mentiroso! —estallé, girándome hacia él. La rabia me quemaba la garganta más que el alcohol—. ¡Me ocultaste lo que pasó! ¡Te aprovechaste de