(Maratón 6/13)
Dasha Petrov
Abrí los ojos despacio y los cerré casi al instante al sentir como la intensa luz que traspasaba por la ventana me cegaba.
Coloqué mi mano derecha encima de mi cara evitando que la luz pudiera llegar nuevamente hasta mis ojos y me quedé así hasta el el sol comenzó a picar en mi piel.
¡Maldición!
Quise quedarme en la cama durmiendo un poco más, pero las ganas de ir al baño a hacer mis necesidades me lo impidieron, así que no me quedó más remedio que sacar fuerzas