—Como el prometido de la señorita de Grupo Rivera, ¿o como mi ex esposo? Piénsalo, ¿qué posición te califica?— dijo Lina, pronunciando cada palabra con precisión mientras sus labios rojos se movían.
Juan se quedó atónito. Se había cruzado de límites. La persona menos calificada para hacer esa pregunta era él mismo. ¿Cómo se atrevía a cuestionar a Lina cuando él mismo estaba acompañando a alguien a elegir anillos de compromiso?
Juan se dirigió hacia Elena, diciendo: —Nos vamos.
Elena mostró un