Lina estaba completamente desconcertada.
¿Quién era él?
¿Por qué le resultaba tan familiar, especialmente el ligero aroma a sándalo que emanaba de él?
Parecía que lo había olido en alguna parte antes.
Y ¿qué quería decir con sus palabras anteriores?
¿Acaso era alguien enviado por Sara? Pero Lina podía sentir que él no parecía tener malas intenciones.
Lina miró a su alrededor, con cada vez más preguntas en su mente...
—Señora, ¿está usted bien?— Sergio corrió hacia ella, jadeando ligeramen