Vivian no dijo nada, pero en su mente estaba calculando qué tipo de relación había entre Leandro y Lina.
De repente, se escuchó un ruido en la ventana del coche. Lina levantó la vista y vio a Leandro, que de alguna manera ya estaba afuera del vehículo. En ese momento, el juego en su teléfono había llegado a un punto crítico. Retiró la mirada y manejó la pantalla con habilidad, derrotando rápidamente a su oponente.
Después de ver las palabras de victoria brillando en la pantalla, Lina guardó el t