Aiden
La primera vez que abrí los ojos en el hospital, sentí en lo más profundo de mi alma que había olvidado algo importante. Pero cuanto más intentaba alcanzarlo, más me martilleaba la cabeza, hasta que el dolor me obligó a dejarlo pasar.
No comprendí lo que había perdido hasta que la vi aquel día en el pasillo y sentí una atracción instantánea que no pude expresar con palabras.
Me había mirado como si hubiera visto a un fantasma y, al no poder recordarla, la expresión en sus ojos hizo que