Leah
Imaginé mis manos alrededor de su garganta, apretando con fuerza hasta arrancarle la maldita vida.
Aunque, pensándolo bien, despertaría antes de que siquiera lograra sujetarlo bien. Quizá debería volver a apuñalarlo.
Gimió en sueños, tenso, como si algo lo estuviera atormentando. Probablemente otra pesadilla.
Era una escena que veía casi todas las noches desde después de la visita de Liam.
Se giró en la cama hacia mí, con el ceño fruncido y la mandíbula apretada.
¿Así que los monstruos tam