— Mateo ¿Que sucede? Si gustas puedo irme yo a descansar. — Susurré bajito solo para que él oyera.
— De ninguna manera Agnes, ambos nos iremos a descansar.
— Sí hijo, vayan, mandé a preparar tú antigua habitación.
¿Porque se referirá a la antigua habitación? Pues supongo que Mateo ha de vivir aquí, ¿O no?
— Ven.
La florecita enganchó su brazo al mío y me guió hacia unas escaleras en forma de caracol, la mansión Amato Vitale es muy hermosa, todo expresa lujo en cada pared o centímetro. Todas las