— ¿Qué te han dicho? — Pregunté a Palmer.
— Aún nada señor, estamos esperando respuesta de las autoridades presentes para proceder.
Un sonido igual al de un altavoz cuándo está siendo probado sonó por todo el lugar. Mis sentidos se pusieron en alerta así que le hice una seña a Palmer para que estuviese también al tanto de todo.
¿Se preguntarán en qué momento salí del hospital? Una llamada a Artemis y una a mi, de un supuesto testigo nos aseguro que el maldito de Edward se encontraba en la ciuda