*—Ezra:
No entendía qué estaba pasando.
Ezra alzó la mirada y la paseó por la sala de espera del hospital. Era igual a todas las demás: filas de sillas plásticas, el olor penetrante a desinfectante, luces blancas demasiado fuertes y rostros tensos, cansados, rotos. Personas aguardando noticias que podían cambiarles la vida en un instante.
Él era uno más de ellos ahora.
Confundido. Asustado. Sin respuestas.
Hacía más de media hora que habían traído a Dante en ambulancia desde la compañía y nadie