Mia no sabe cuándo todos enfrentarán peligro. Tiene mucho miedo de perder a su familia. No quiere ser como la pequeña de hace un momento, que perdió a sus padres y tuvo que ser enviada a vivir con parientes. Si al menos la amaran como a sus compañeras de cuarto o como su abuelo materno, estaría bien, pero la idea de que algunos de sus parientes fueran como Berta la llenaba de miedo:
—Mamá, abrázame. Afortunadamente, tengo a mamá y a papá. Nunca deben dejar mi lado, deben quedarse conmigo para s