Cuando Lucca escuchó que llamarían a sus padres, sus cejas se fruncieron de inmediato.
Sin embargo, enseguida recordó que Luana no era una persona irracional y que definitivamente no se enfadaría con él.
Por su parte, la profesora Zelia pensó:
"Ojalá que los padres de Lucca no vengan y que vuelva a ser Heitor quien se haga cargo de este asunto."
—¡No quiero ver tu cara! ¡Sal y quédate de pie como castigo! —ordenó la profesora Zelia.
Lucca estaba demasiado perezoso para seguir discutiendo con el