Al llegar al hospital en la ciudad vecina, vieron a Heitor, vestido con una bata blanca, circulando por los pasillos. En el instante en que vio a Luana, una expresión extraña cruzó su rostro.
—Hermano Heitor, ¿qué estás haciendo aquí? —preguntó Luana, pero de inmediato añadió—: No tengo tiempo ahora, necesito encontrar a Hilda primero.
Cuando Heitor supo que ella buscaba a Hilda, la siguió. Mientras caminaban, Luana provocó: —Entonces, ¿quieres conquistar a Hilda?
Recordó que antes él la evitab