Luana se reía todo el tiempo; sus emociones oscilaban demasiado, lo que podría causar problemas fácilmente. —Hilda, necesito volver, solo quiero ver a esa niña lo más rápido posible...
—Luana, cálmate, todo va a estar bien. —Hilda sostuvo la mano de Luana y notó que estaba helada, como si acabara de salir del refrigerador.
La situación de Luana era preocupante. Hilda pensó que, si no le hubiera contado la verdad hoy, tal vez ella no estaría en ese estado. —Además, si vas a verla así, probableme